ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN EL 12 AGOSTO 2013
Los
no elegidos potentados de la Comisión de la Unión Europea en Bruselas han
tratado de invalidar recientemente lo que repetidamente ha demostrado ser la
abrumadora oposición de la población de la UE a que se propaguen los organismos
modificados genéticamente (OMG) por la agricultura de la UE.
El
presidente de la Comisión de la UE tiene ahora un contable maltés como
comisionado de sanidad y medio ambiente para dar el visto bueno a la adopción
de los OMG. El anterior comisionado de medio ambiente de la UE procedente de
Gracia se oponían ferozmente a los OMG. El gobierno chino también ha señalado
que puede aprobar una variedad de arroz OMG. Antes de que las cosas vayan
demasiado lejos, harían bien en observar atentamente el mayor laboratorio de
OMG del mundo, Estados Unidos.
Ahí los
cultivos OMG son todo menos beneficiosos. Todo lo contrario. Lo que se elimina
cuidadosamente de la propaganda de Monsanto y de otras agroindustrias a la hora
de promocionar cultivos modificados genéticamente como una alternativa a los
cultivos convencionales es el hecho de que en todo el mundo hasta el presente
las cultivos de OMG han sido manipulados y patentados sólo por dos razones: la
primera, ser resistentes o "tolerantes" al patentado herbicida
químico glifosato altamente tóxico que Monsanto y los demás obligan a comprar a
los agricultores como condición para comprar sus patentadas semillas. La
segunda característica es que las semillas OMG han sido modificadas
genéticamente para resistir a insectos específicos. Contrariamente a los mitos
de relaciones públicas promovidos en su propio interés, no existe una sola
semilla OMG que proporcione un mayor rendimiento en la cosecha que las
convencionales, ninguna que requiera menos herbicidas químicos tóxicos, por la
simple razón de que no hay beneficio en ello.
La plaga de las super-semillas gigantes
Como ha
señalado el destacado opositor a los OMG y biólogo, el dr. Mae-Wan Ho del
Instituto de Ciencia de Londres, las compañías como Monsanto incorporan a sus
semillas una tolerancia a los herbicidas gracias a una forma de insensibilidad
al glifosato del gen codificado para el enzima atacado por el herbicida. El
enzima deriva de la bacteria del suelo Agrobacterium tumefaciens. La
resistencia a los insectos se debe a una o más toxinas derivadas de la bacteria
del suelo Bt (Bacillus thuringiensis). Hacia 1997 Estados Unidos empezó a
cultivar a gran escala plantes OMG por motivos comerciales. En este momento las
cosechas de OMG ocupan entre el 85% y el 91% de las zonas plantadas con los
principales cultivos de Estados Unidos, soja, maíz y algodón, en casi 171
millones de acres.
Según
Ho, está a punto de estallar la bomba de relojería ecológica asociada a los
OMG. Al cabo de varios años de aplicación constante de herbicidas patentados de
glifosato, como el muy famoso Roundup de Monsanto, han evolucionado nuevas
"super malas hierbas" resistentes a los herbicidas como una respuesta
de la naturaleza ante los intentos del hombre de violarla. Para controlar a las
super malas hierbas se necesita mucho más, no menos, herbicida.
ABC Television,
una importante cadena nacional de televisión estadounidense, elaboró hace poco
un documental sobre las super malas hierbas titulado "No se puede acabar
con las super malas hierbas" [1].
Entrevistaron
a agricultores y científicos de toda Arkansas que describían los campos
invadidos por gigantescas malas hierbas de Amaranthus palmeri que podían
soportar todas las pulverizaciones de glifosato que les hicieran los
agricultores. Entrevistaron a un agricultor que había gastado 400.000 € en sólo
tres meses en un intento frustrado de acabar con las malas hierbas.
Las
nuevas super malas hierbas son tan robustas que las cosechadoras no pueden
cosechar los campos y las herramientas manuales se rompen al tratar de
cortarlas. Sólo en Arkansas esta nueva plaga biológica mutante ha invadido al
menos 400.000 hectáreas de soja y algodón. No se dispone de datos detallados de
otras zonas agrícolas pero se cree que son similares. Se ha informado de que el
pro-OMG y pro-agroindustria Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha
mentido acerca del verdadero estado de las cosechas estadounidenses, en parte
para ocultar la nefasta situación y para evitar que estalle una revuelta contra
los OMG en el mayor mercado de estos del mundo. Una variedad de super mala hierba,
la Amaranthus palmeri, puede alcanzar hasta 2,4 metros de altura, soporta
fuertes calores y prolongadas sequías, y produce miles de semillas con un
sistema de raíces que agota los nutrientes de los campos. Si se la deja crecer
libremente, ocupa todo un campo en un año. Algunos agricultores se han visto
obligados a abandonar sus tierras. Hasta el momento, además de en Arkansas,
también en Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Tennessee, Kentucky,
Nuevo México, Mississippi y más recientemente, en Alabama y Missouri se ha
detectado la invasión de Amaranthus palmeri en regiones de cultivos de OMG.
Los
especialistas en malas hierbas de la Universidad de Georgia calculan que sólo
dos plantas de Amaranthus palmeri por cada 6 metros de largo en las filas de
algodón pueden reducir el rendimiento en al menos un 23%. Una sola planta de
mala hierba puede producir 450.000 semillas [2].
Se está encubriendo el peligro de la
toxicidad del Roundup
El
glifosato es el herbicida más utilizado en Estados Unidos y en todo el mundo.
Patentado y vendido por Monsanto desde la década de 1970 bajo el nombre
comercial de Roundup, es un componente obligato rio al comprar las semillas OMG
de Monsanto. Usted no tiene usted más que ir a la tienda de jardinería local,
pedirlo y leer la etiqueta cuidadosamente.
Como
detallo en mi libro, Seeds of Destruction: The Hidden Agenda of Genetic
Manipulation, unas compañías que eran fundamentalmente compañías químicas
(Monsanto Chemicals, DuPont and Dow Chemicals) desarrollaron en la década de
1970 las cosechas OMG y las semillas patentadas, con un importante apoyo
financiero de la pro-eugenista Fundación Rockefeller. Las tres compañías se
vieron implicadas tanto en el escándalo del muy tóxico Agente Naranja utilizado
en Vietnam, como en el de la dioxina en la década de 1970, y mintieron para
ocultar el verdadero daño infligido tanto a sus propios empleados como a
poblaciones civiles y militares expuestos a ellos.
Sus
semillas OMG patentadas se consideraron un medio inteligente de obligar a
comprar cada vez más sus productos químicos agrícolas, como el Roundup. Los
agricultores tenían que firmar un contrato con Monsanto en el que se estipulaba
que sólo se podía usar el pesticida Roundup de Monsanto. De esta manera los
agricultores están atrapados y obligados a comprar nuevas semillas de Monsanto
en cada cosecha, además del tóxico glifosato.
En un
equipo dirigido por el biólogo molecular Gilles-Eric Seralini, la Universidad
de Caen, Francia, realizó un estudio que demuestra que el Roundup contenía un
ingrediente, el polyethoxylated tallowamine, o POEA. El equipo de Seralini
demostró que el POEA en el Roundup era incluso más mortífero para los embriones
humanos y para las células de la placenta o del cordón umbilical que el propio
glifosato. Aparte del glifosaro, Monsanto se niega a dar a conocer detalles del
contenido de su Roundup alegado que es objeto de una patente [3].
El
estudio Seralini encontró que los ingredientes inertes del Roundup amplifican
los efectos tóxicos sobre las células humanas, ¡incluso en concentraciones
mucho más diluidas que las utilizadas en granjas y pastos! El equipo francés
estudió múltiples concentraciones de Roundup, desde la dosis típica de cultivos
o pastos hasta concentraciones 100.000 veces más diluidas que los productos que
se venden en el mercado. Los investigadores encontraron que era dañino para las
células en todas las concentraciones.
La
propaganda del glifosato y del Roundup señala que son "menos tóxicos que
la sal de mesa" en un panfleto del Instituto de Biotecnología que promueve
las cosechas de OMG como 'combatientes de las malas hierbas'. Trece años de
cosechas de OMG en Estados Unidos han aumentado el uso total de pesticidas en
318 millones de libras en vez de reducirlo como prometían los Cuatro Jinetes
del Apocalipsis OMG. La carga extra de enfermedades en la nación a causa de
ello es considerable.
En todo
caso, tras la introducción comercial de las semillas OMG de Monsanto en Estados
Unidos, el uso de glifosato ha aumentado más del 1.500% entre 1994 y 2005. En
Estados Unidos se utilizan al año aproximadamente 100 millones de libras de
glifosato en pastos y granjas, y en los últimos 13 años se han utilizado en más
de mil millones de acres. Según se ha informado, cuando se le preguntó al
director de desarrollo técnico de Monsanto, Rick Cole, afirmó que los problemas
eran "manejables". Aconseja a los agricultores alternar cosechas y
utilizar diferentes tipos de herbicidas elaborados anteriormente por Monsanto.
Monsanto está animando a los agricultores a mezclar glifosato con otros
herbicidas, como el 2,4-D, prohibido en Suecia, Dinamarca y Noruega por su
relación con el cáncer y con daños reproductivos y neurológicos. El 2,4-D es un
componente del Agente Naranja, producido por Monsanto para ser utilizado en
Vietnam en la década de los 1960.
Los agricultores estadounidenses se
cambian a los cultivos biológicos
Según
se informa, en todo Estados Unidos los agricultores están volviendo a los
cultivos tradicionales no OMG. Según un nuevo informe del Departamento de
Agricultura de Estados Unidos, las ventas al por mayor de comida orgánica
aumentaron hasta 21.100 millones de dólares en 2008 desde los 3.600 millones en
1997[4]. El mercado es tan floreciente que las granjas orgánicas a veces
compiten por producir una oferta suficiente capaz de seguir el rápido ascenso
de demanda de los consumidores, lo que lleva a una escasez periódica de productos
orgánicos.
La
nueva coalición liberal-conservadora en el Reino Unido está apoyando
enérgicamente que se levante la prohibición de facto de los OMG en este país.
El Consejero Científico Jefe de Reino Unido, Prof. John Beddington, escribió
recientemente un artículo en el que erróneam ente afirmaba: "La próxima
década verá el desarrollo de combinaciones de rasgos deseables y la
introducción de nuevas características como la tolerancia a la sequía. Para
mitad de siglo puede que sean factibles opciones más radicales relacionadas con
rasgos altamente poligénicos". Continuaba prometiendo "animales
clonados con una inmunidad innata a las enfermedades gracias a la ingeniería
genética" y más cosas. Muchas gracias, pero creo que podemos prescindir de
eso.
Un
reciente estudio de la Universidad Estatal de Iowa y del Departamento de
Agricultura de Estados Unidos que evalúa los resultados en granjas durante los
tres años de transición que cuesta cambiar de producción convencional a
producción orgánica certificada demostraba unas ventajas notables de la
agricultura orgánica sobre las cosechas OMG e incluso sobre las cosechas
convencionales no OMG. En un experimento que ha durado cuatro años (tres de
transición y el primer año orgánico) el estudio demuestra que aunque los
rendimientos cayeron inicialmente, se equipararon en el tercer año y para el
cuarto los rendimientos superaron a los convencionales tanto para la soja como
para el maíz.
Del
mismo modo, se ha publicado recientemente la Evaluación Internacional de
Conocimientos Agrícolas, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (IAASTD, en
sus siglas en inglés), [que es] el resultado de tres años de deliberaciones por
parte de 400 científicos y representantes no gubernamentales procedentes de 110
países de todo el mundo. Llega a la conclusión de la agricultura orgánica a
pequeña escala es la vía que hay que seguir para luchar contra el hambre, las
desigualdades sociales y los desastres medioambientales [5]. Como argumenta el
dr Ho, se necesita urgentemente un cambio fundamental en la práctica agrícola
antes de que la catástrofe agrícola se extienda más a tra vés de Alemania y el
resto de la UE hasta el resto del mundo [6].
F. William Engdahl es autor de Seeds of Destruction: The Hidden Agenda of
Genetic Manipulation.
Fuente: http://www.globalresearch.ca/
Traducido
por Beatriz Morales Bastos
Rebelión www.rebelion.org
http://www.agassessment.org/ index.cfm?Page=Press_ Materials&ItemID=11
Rebelión www.rebelion.org
http://www.agassessment.org/ index.cfm?Page=Press_ Materials&ItemID=11
Notas:
[1] Super weed
can't be killed, abc news, 6 de octubre de 2009. Véase también, Jeff Hampton,
N.C. farmers battle herbicide-resistant weeds, The Virginian-Pilot, 19 de julio
de 2009, http://hamptonroads.com/2009/ 07/nc-farmers-battle-
herbicideresistant-weeds
[2] Clea Caulcutt,
'Superweed' explosion threatens Monsanto heartlands, Clea Caulcutt, 19 de abril
de 2009,http://www.france24.com/en/ 20090418-superweed-explosion-
threatens-monsanto-heartlands- genetically-modified-US-crops
[3] N. Benachour
and G-E. Seralini, Glyphosate Formulations Induce Apoptosis and Necrosis in
Human Umbilical, Embryonic, and Placental Cells, Chem. Res. Toxicol., Article DOI:
10.1021/tx800218n. Fecha de publicación (en la web): 23 de diciembre de 2008.
[4] Carolyn
Dimitri y Lydia Oberholtzer, Marketing U.S. organic foods: recent trends from
farms to consumers, USDA Economic Research Service, septiembre de 2009, http://www.ers.usda.gov/ Publications/EIB58/
[5] International
Assessment of Agricultural Knowledge, Science and Technology for Development,
IAASTD, 2008,
[6] Ho MW.UK Food
Standards Agency study proves organic food is better. Science in Society 44,
32-33, 2009.