viernes, 26 de agosto de 2011

El lago Urmia desaparece ante nuestros ojos

Urmia Lake is located in southern Azerbajan is the largest lake in the Middle East and the sixth largest in the world, is part of the Ramsar Convention on Wetlands of International Importance; rapidly disappearing due to catastrophic environmental management.











Estudios de la Universidad de Urmía afirman que el lago podría desaparecer antes de lo esperado, en unos siete años. Se han construido ya 20 presas en distintos tramos de los ríos que alimentan este escenario único, sobre todo en dos de ellos: el Simineh y el Zarrineh. Hasta ahora, 275 proyectos han sido estudiados, de los que sólo 213 fueron aceptados como viables. Entre ellos, hay 71 presas, 124 instalaciones de transporte de agua, 17 proyectos de bombeo y 19 dispositivos para evitar inundaciones. En 2017, el número de presas en el área del lago será de 40.

Hasta ahora, más de un cuarto de su superficie (1200 km2) se ha convertido en un desierto salado, con capas de sal de un grosor de 60-70 centímetros. Si no se pone remedio, este paraje está abocado a compartir el mismo destino que el mar de Aral.

Si el lago Urmía desapareciera, no sólo causaría la muerte de numerosos ejemplares de artemia, que le dan ese color rojizo, y de aves, sino también el abandono de 40 pueblos al este del lago y el consiguiente desplazamiento de su población. Los vientos salados ya está destruyendo los cultivos de manzana y uva que hay a su alrededor, y esto sólo es el principio. Ya hay un precedente de esto en Irán, que tuvo lugar en el Sistán iraní cuando el río Hirman, que pasa por Afganistán, dejó de llevar su agua al lago Hamún, que se secó y desplazó a miles de personas.

Diversos grupos políticos del interior de Irán señalan que el principal problema en la conservación del lago es la indiferencia del gobierno, que no la perciben como sólo una indiferencia hacia este lago o las cuestiones medioambientales en general, sino hacia todas las regiones no persas del país.



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lunes, 27 de junio de 2011

MIGRACIONES DESDE EL ARTICO

Estos sucesos son una señal preocupante de las repercusiones del calentamiento global en los animales y las plantas en los océanos, así como en la tierra

AMSTERDAM — Cuando una ballena gris fue detectada el año pasado frente al poblado israelí de Herzliya, los científicos llegaron a una conclusión sorprendente: debió haberse trasladado desde la ruta cubierta de hielo arriba de Canadá, donde el clima cálido abrió un canal por breve tiempo tres años antes.

En el plano microscópico, los científicos también encontraron plancton en el Atlántico Norte donde no había existido durante al menos 800,000 años.

La odisea de la ballena de 13 metros (43 pies) de largo y la aparición sorpresiva del plancton indican una migración de especies a través del Paso del Noroeste, una señal preocupante de las repercusiones del calentamiento global en los animales y las plantas en los océanos, así como en la tierra.

"Las implicaciones son enormes. Se ha cruzado un umbral", dijo Philip C. Reid, de la Fundación Alister Hardy para las Ciencias del Mar en Plymouth, Inglaterra.

"Se trata de una señal de la velocidad de las variaciones que están ocurriendo actualmente en nuestro mundo debido al cambio climático", afirmó el viernes en entrevista telefónica.

Reid dijo que la ocasión anterior en que el mundo fue testigo de una incursión de gran envergadura desde el Pacífico fue hace dos millones de años, la cual "tuvo repercusiones enormes en el Atlántico Norte" y causó la extinción de algunas especies a medida que los recién llegados se imponían en la competencia por el alimento.

Los estudios de Reid sobre el plancton y la ballena, de los cuales es coautor Aviad Scheinin, del Centro Israelí de Investigación y Asistencia de Mamíferos Marinos, figuran entre casi 300 documentos científicos escritos en los últimos 13 años que el Proyecto Clamer está sintetizando y difundiendo este año.

El Proyecto Clamer, financiado por la Unión Europea, se realiza con la colaboración de 17 institutos que investigan el cambio climático y los océanos.

Los cambios en la composición química y la temperatura de los océanos podrían tener implicaciones para la pesca, debido a la emigración de especies al norte hacia aguas más frías, dijo Katja Philippart, del Real Instituto de Investigación Marítima de Holanda, que coordina el proyecto.

"Intentamos poner la información sobre la mesa para las personas que toman las decisiones. No decimos si está bien o mal. Decimos que hay un elevado potencial de un cambio", afirmó.

El Paso del Noroeste, la ruta a través del helado archipiélago en el norte de Canadá, ha estado libre de hielo de extremo a extremo sólo en dos ocasiones en la historia, una en 1998 y otra en 2007, según los registros.

De cualquier manera, persiste la contracción del manto de hielo en la zona en un fenómeno que se ha vuelto más frecuente a mediados de año.

El plancton apareció en 1999 en el mar de Labrador y después en cantidades masivas hace dos años en el Golfo de San Lorenzo. Antes sólo se le había encontrado en las entrañas del lecho marino del Atlántico y se remontaba 800.000 años atrás.

Ahora se ha extendido distancias grandes hacia el sur hasta la costa de Nueva York, expresó Reid.

ams